GERUNDIO…

pixabay.com

Buscando motivos para no pensar en quien te hiere y emplear nuestro esfuerzo y ganas con aquellas personas que nos quieren, aprecian y nos hacen sentirnos útiles. Todo, a pesar, de los defectos propios, los momentos de tormenta, o los caminos de espina.

Buscando momentos felices, que olviden la ansiedad, los miedos, las decepciones. Momentos en los que aprendamos de los errores, pongamos en conserva las relaciones con tara, para centrarnos en las que valen la pena, en las que nos proporcionan beneficios, nos hacen sonreír y sacar partido a las emociones desagradables.

Buscando al protagonista de nuestra vida, sin dejarnos llevar por los demás, viviendo con lo que tenemos y vamos encontrando, resolviendo los imprevistos, y cuando menos lo esperas, está el lugar de tus sueños, tu refugio, tu oasis de calma y recarga de energía.

De tanto buscar, acabamos encontrando los pros de lo que se avecina, cambiando los contras, adaptándolos y transformándolos a nuestra persona. Encontrando las emociones agradables que albergan en nuestro ser, las situaciones que son de agradecer, o las personas que te ofrecen oportunidades de crecer y madurar.

Encontrando el valor para decir no, aceptando cumplidos y críticas, siendo conscientes de lo que pensamos, sentimos y hacemos, expresando deseos y necesidades, pidiendo perdón, volviendo a levantarnos tras crisis personales. Hablando desde uno mismo para que los demás nos comprendan y si no lo hacen, dando oportunidades.

Al final, todo genera en nosotros, vida, alegría, placer, a veces, dolor y ofuscación, sentimiento de libertad, pasión, amor, sabiduría, paciencia…La lista es larga, completándose en cada momento, día, experiencia, etc. Hemos de seguir pedaleando.

MADUREZ…

madurez

pixabay.com

Hubo un tiempo donde el estómago se encogía cuando veía a cierta persona y el corazón latía más rápido que de costumbre. Ese mismo tiempo fue el responsable de que las circunstancias cambiarán y todas esas sensaciones tuvieran que guardarse bajo llave, en un cajón. A cambio, otras emociones salieron del letargo, con fuerza inimaginable. Nuevas situaciones hicieron ponerlas en práctica.

Sin embargo, la gente no lo entiende, busca explicaciones incorrectas sobre el porqué de ese cambio de sensaciones, de ese flujo de cariño. Nada tiene que ver con la amargura, con el daño o roturas. Simplemente, es un cambio de actitudes, que pueden evolucionar y transformarse en cualquier momento. No será fácil porque la persona se habitúa a su zona de confort, a sus cosas, rutinas y manías. Y cuando aparece alguien a romper esa rutina, llegan los miedos, las excusas, o el poner tierra de por medio.

Puede parecer de una persona inmadura, que no sabe lo que quiere, pero es una madurez inconclusa, como un puzzle al que le faltan piezas y que hay que completar para que sea plena. Tal vez sea porque la madurez integral, la total nunca llega, siempre hay experiencias por las que pasamos que nos dejan huella. Decisiones que tomamos, que marcan nuestra vida y relaciones. Personas que nos aportan maravillas y aquellas que quieren dejarnos tóxicos, con las que tenemos que estar atentos para ponerlas lejos.

Esa madurez para tantas acciones, toma de responsabilidades, trabajos imposibles, que se esconde cuando se trata de tí.

UN BUEN DÍA…

pixabay.com

Ayer fue un buen día. Si ella escribiera esta entrada, lo contaría así:

Cuando te levantas y alguien te canta una canción, sonríes y te das cuenta de que hoy es mi día. Ves el sol a través de la ventana, y cuando miras hacia arriba te encuentras banderines y globos por las estancias de la casa. De nuevo piensas que es tu día. Mañana soleada, paseillo por la acera, llamadas de teléfono y una buena siesta. Al despertar, descubres que un pequeño corretea por la casa, que hay tarta, regalos y visitas inesperadas. Vuelves a sonreír.

Continúa la tarde, con ratos agradables, con sonrisas, con una merienda en buena compañía y la cosa no queda ahí, porque deciden nombrarte reina y con corona incluida terminas el día. Con más abrazos, besos y mucha satisfacción.

Al acostarte, sólo piensas en el buen día que has tenido, en lo bien que lo has pasado, en lo feliz que te has sentido. A descansar, porque las emociones, también agotan y éstas han sido de las buenas e intensas.

Gracias familia y mañana quiero arroz para comer.

CUERDA…

pixabay.com

Se hace un nudo en la garganta, cada vez que se oye hablar de ello. Se retuerce el estómago, cada vez que siente que el círculo se estrecha. Se empañan los ojos, cuando los hechos se describen en boca de los demás.

Serán las fechas, será la persona, el caso es que la sensibilidad se ha anclado y la fuerza ha desaparecido. No, el esfuerzo por seguir trabajando, intermediando, levantándose, sin pensar demasiado. Perfectamente, sabe lo que ocurre y encima, una de las personas por las que sonreía, con más fuerza, se ha alejado.

Ese nudo cada vez es más difícil de deshacer. Ese nudo hace replantearse la compra de otra cuerda, para empezar de nuevo, sin ataduras que ahoguen y repriman a la persona. Con nudos, que pueda hacer y deshacer, con sonrisas que añadir, con emociones desagradables ajustadas y proporcionadas.

Hoy es domingo, la mayor parte de establecimientos están cerrados. Eso no impide que comience a caminar y en ese trayecto, pueda encontrar una cuerda. No es necesario que sea a estrenar, vale la olvidada en cualquier parque o camino. El caso es tener una nueva cuerda y si no tropieza con ella, pues ya la comprará.

PREGUNTAS…

preguntas

pixabay.com

Verdad que cuando haces una pregunta quieres que te contesten sin mentir.  Pues resulta que no siempre es así y te encuentras o más bien descubres que te han mentido. Ante preguntas directas han dicho medias verdades o mentiras enteras, en toda regla.

La realidad muestra lo que sus palabras esconden. Tras la décima de segundo de enfado, decides avanzar, ese sentimiento desagradable no se va a hacer dueño de tu persona.

Supones que lo ha dicho por alguna razón, porque no quiere que nadie se entere de lo cierto, porque quiere ocultarte lo bien que está, porque te ignora y ya no formas parte de su vida, pueden existir varias razones y como ya te has enterado de la verdad, lo asumes y sigues caminando hacia delante. Si alguien no cuenta algo, yo no soy quien para preguntar y sonsacar. Cada uno decide el porqué de su actuación.

A partir de ahora, la realidad es otra, sin preguntas para que no te mientan y esperando que la vida siga sin esas personas, cosas, trabajos, o lo que sea. Toca ser verdadera y sincera con lo malo y lo bueno que se avecine. Ante todo, normalidad, coherencia y aceptación.

La realidad se muestra como es, sin mentiras ni conjeturas, sin preguntas sin respuesta. Sólo lo que se da aquí y ahora. No hay que preguntar “por qué”, más bien, “para qué”, “cómo”, etc. y sin ningún “pero”, apostillando cualquier argumento que pronunciemos.

CONVERSIÓN…

Ojeando una revista me encuentro con la terapia de conversión, concretamente conversión sexual, algo que usan y no lejos de aquí.  Por supuesto que ya han hecho un escrito pidiendo que se paralice. Con la terapia de conversión sexual, transforman tu sexualidad, pero claro no cualquier sexualidad sino la de las personas homosexuales, con tal de disminuir esos deseos o pulsiones.

Supuestamente utilizan diversas técnicas y terapias, que bajo mi punto de vista, no comparto en absoluto. Para mí, que hacen más daño que otra cosa, por emplear palabras finas. Pero ya digo que es mi humilde opinión y como tal, no todo el mundo puede coincidir. Puede ser que, cuando amigos homosexuales te cuentan sus vivencias, te hagan ser más empático y no veas la homosexualidad como algo para cambiar, faltaría más.

En serio que volvemos a la falta de respeto por no tener la orientación sexual de la mayoría. De verdad, no vamos a tener en cuenta el amor que puede tener mi amigo Juan por Pedro y además tengo que verlos como personas con trastornos mentales. Y encima, he de preocuparme cuando va de viaje a determinados lugares del mundo, no sea que le maten o hagan terapia de conversión.

En pleno siglo XXI hay de todo, como en el siglo XX, o en el XIV. Ahora se sienten más libres, menos estigmatizados, a pesar de haber intentos por menospreciar a la persona y sus gustos sexuales. En vez de terapia de conversión, podría ser adecuado proporcionar información sobre qué es la orientación sexual, la identidad y la expresión de género. No todo el mundo lo tiene claro, como tantos otros, que confunden género y sexo. Y ya sabemos que la ignorancia proporciona momentos de violencia y poco respeto por las personas.

conversion

pixabay.com

La orientación sexual, hace referencia a la atracción que sentimos hacia otros, que puede ser sexual, emocional, afectiva, etc. Sexo hacia el cual la persona se siente atraída.

La identidad sexual, es la percepción que tiene la propia persona en cuanto que es hombre o mujer. Está relacionada con la apreciación de los rasgos físicos de su cuerpo y ese sentimiento de pertenencia a un sexo o a otro.

La expresión de género es la manera en la que cada persona manifiesta su sexualidad ante la sociedad, modo de pensar, actuar, etc.

Dejemos de convertir a las personas en lo que no quieren, respetemos sus gustos, que pueden o no gustarnos, que pueden costarnos más o menos entender, lo que sienten o porqué piensan así. Lo que hay que tener claro es que son personas igual que nosotras y la terapia de conversión podría ser de consideración o tolerancia. Dejemos los estereotipos a un lado,  que inundan nuestra vida heterosexual, homosexual o bisexual.

Proporcionemos apoyo familiar, social, y el del grupo de  iguales, mostrando la realidad existente a los que habitamos el mundo. Puede ser que estas personas tengan problemas o dificultades, pero igual que los demás, para nada son enfermos. Que levante la mano quien tenga un funcionamiento psicológico  correcto “full time”. Yo no.

Espero no leer más de esto en una larga temporada, o nunca.

CONSTRUCCIÓN…

Se necesita tiempo para cambiar las cosas, el sentir dice que debería ser de una manera pero el actuar, uno mismo, el tiempo y las circunstancias no dan esa opción. En el fondo se sabe que se está en lo cierto, al intuir  y conocer a las personas del entorno, las razones por las que se comportan así o el silencio que las acompañan.

En ciertas ocasiones, las palabras aparecen, descubren y describen situaciones del pasado, del presente y por qué no del futuro, que hace que parte de lo que se había se va acercando, se vaya cumpliendo. Hay retrocesos porque la cabezonería humana hace ir dando tumbos, en vez de ir en línea recta, pero al final se comprueba que todo el mundo tiene sentimientos, que se puede encontar una sintonía emocional. Escuchando, se relaciona pasado y presente, dándonos cuenta de cosas, eventos, ahora con más pistas sobre ello.

pixabay.com

La vida proporciona momentos de cambio, de canjear emociones disonantes o incómodas por otras más propicias, que hacen percibir la vida y vivirla de otra manera. Aún queda tickets de cambio porque la remodelación completa no ha acabado, pero entre los demás y uno, la construcción toma forma. Está claro que, todavía, hay que tirar algún muro, reconstruir alguna pared y sobre todo asentar bien los pilares para que no se venga abajo. La decoración es circunstancial, adaptada a las relaciones y al desarrollo personal, habrá enseres que mantener y otros que desechar. El caso es hacer la estancia agradable, bonita, cómoda, que no comodona, alegre, sin demasiados altibajos, zonas oscuras y amargura.

Construyéndonos y reconstruyéndonos, de eso se trata.

TEMPERATURA…

temperatura

Estos días luce el sol, la temperatura es agradable y hemos cambiado los abrigos por chaquetas más finas, no es normal pero se agradece. Lo malo, es que pretendemos que los próximos meses sigan así y no vuelva el frío, pero me da, que tendré que coger la bufanda en breve. La temperatura repercute en nosotros, en nuestro estado de ánimo, en el nivel de activación para hacer cosas.

Se hace necesario quedar con amigos, tomar algo por ahí. Eso incluye tardes de sofoco porque alguna persona no se encuentra bien, necesita hablar y que la escuchen. Las situaciones de su entorno la están colapsando, no sabe cómo actuar, cómo responder y seguir con su vida, sin más problemas añadidos. Además, justo a su lado, se encuentra otra persona que miente, manipula, provoca conflictos, pretende que todo gire alrededor de ella, culpabilizando a los demás, por hacer o deshacer. Es ella quien tiene que adaptarse al entorno, dejarse ayudar y reconocer que tiene un problema.

Qué locura!!!. Me sorprende la cantidad de gente que necesita de sustancias para estar bien, para superar momentos complicados, hacer frente a situaciones novedosas. Van mezclando y usando hasta conseguir sentirse bien, cuando en realidad, su visión y percepción está deformada y la han liado soberana.

En esos momentos también sube la temperatura, existe un acaloramiento que te enerva el cuerpo debido a la situación. Sin embargo, comienzas a respirar y la temperatura baja, te haces consciente de que hay que arreglar “el embolao”, actuar con frialdad y solventar el problema al haber terceras, cuartas y quintas personas implicadas y presentes. Lo curioso es que, algunas de ellas, tampoco ven el problema, lo contemplan como un pequeño error, que se puede borrar y pasar página.

Hay errores, percances, circunstancias que se pueden borrar, pero indefinidamente, para no volver a escribir o leer. Así nuestra temperatura será estable, sin acaloramientos producidos por actuaciones incorrectas de la gente. Saber actuar en circunstancias desfavorables, críticas, estando tranquilos, sin frío ni calor, es una cualidad muy relevante en la persona.

PACIENCIA BIS…

deathtostock.com

Hace tiempo publiqué una entrada hablando sobre la paciencia y en estos días la retomo porque hay que tener mucha paciencia al tratar con personas y sus peculiaridades, porque es preciso tener paciencia hasta que se ven los resultados esperados, porque la inmediatez no existe a pesar de las presiones que padecemos, (todo lleva su tiempo, corto o largo).

El diccionario ofrece varias definiciones: “Capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse. O capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas. O facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.”

Dentro de las relaciones humanas es algo que muchos padres, madres y educadores, personas en general, desearían poseer. Es importante que seamos pacientes en nuestro trabajo, en la vida y para ello tenemos que tener en cuenta varias cosas y una de ellas es saber esperar, o que todo se consigue ya mismo, sino que existen unos tiempos. Lo mismo para niños, que adultos o personas mayores.

En los niños, lo de no obedecer a la primera, contestarnos, jugar sin parar, no hacer las cosas que se les dice, hacer algo por su cuenta…Todo eso forma parte de su crecimiento y cuando ocurre debemos saber que es algo normal, A veces eso produce en el adulto cierta incomodidad pero deben aprender normas y límites, regularse, hasta que por fin nuestra paciencia y sus objetivos sean compatibles. En personas de la tercera edad, ocurre algo parecido, encima hay que “luchar con derechos adquiridos”, dada su edad y experiencias vividas.

La paciencia está presente en nuestras vidas de forma continuada, tiene que ver con la atención que nos demandan. En demasiados contextos, van a pretender que estemos ahí las 24 horas del día y según haya sido nuestro día, tendremos más o menos ganas. Trabajar nuestra paciencia va a ser fundamental para que nuestro estado general sea lo mejor posible.

Además está el tema prisas. Hay personas que  parecen no tener prisa, ni para comer, ni prepararse, ni para nada de nada. Así que no queda otra que tener paciencia, no hay prisa, jejeje… Cada persona tiene su ritmo. Unas porque no son conscientes del concepto tiempo y otras porque quieren que los demás esperen por ellos. Paciencia!!!

En nuestros  primeros años actuamos de acuerdo a impulsos e inmediatez, no sabemos esperar y mucho menos tener paciencia, queremos las cosas de hoy para ayer. Para que, nosotros mismos, tengamos paciencia no debemos perder el control, hay que observar, esperar y llevar a cabo la mejor opción para que la situación tenga buen final. Lo difícil es tener paciencia cuando estamos enfadados, tensos, negativos. Si podemos poner tierra de por medio mucho mejor, alejarnos de la situación. Respirar y sobre todo no tomarnos la situación como ataque personal u ofensa.

Centrar nuestra atención en lo que nos importa o interesa y “a palabras necias, oídos sordos”, es decir no centrarnos en insultos o descalificaciones sino en lo que realmente nos interesa.

Escuchar nos dará otra visión de la situación, al mismo tiempo la persona se sentirá arropada y la situación no se desbocará. Con calma y poniendo nuestra cabeza a funcionar en modo centrado, todo nos va a ir mucho mejor. Cuanto mejor manejemos situaciones tensas, más nos haremos amigas del sosiego y la paciencia.

SATISFACCIÓN…

pixabay.com

pixabay.com

Días de sol y de frío, días de gafas de sol y bufanda. Días de levantarse con ganas para que la lista de cosas pendientes se vaya acortando. Días que avanzan hacia una nueva situación.

Esta semana es una semana de trabajo, de no trabajo, de descansar la mente y el cuerpo, de risas y alguna lagrima, con un fin de semana que promete ser distinto.

Se avecinan despedidas, porque las vidas toman caminos diferentes y además no hay atajos o travesías que puedan hacen coincidir.

Se avecinan fechas señaladas, para bien y para mal, con recuerdos del pasado, vivencias del presente y deseos para el futuro.

Esta semana es intensa, la rutina desaparece, incluso hay menos tiempo para el territorio bloguero, pero toca así, no siempre vamos a hacer las mismas cosas o ver las mismas caras o sentir de la misma manera. Hay que despistar a los pensamientos negativos para que no tengan hueco y ocuparnos con actividades que nos produzcan satisfacción.

Imprescindible hacer algo que nos produzca placer, alimente nuestro hedonismo y haga olvidarnos de lo que nos está pasando. Creo que voy a pintar una puerta…..Disfrutar la semana.