MUJERES…

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Me entristece profundamente todo lo que me llega acerca de la falta de respeto hacia las mujeres, puede ir de un poco a muchísimo. No sé, en que nos estamos convirtiendo, ni tampoco entiendo esas actitudes de imponer voluntades, de utilizar la fuerza bruta u otro tipo de presión. La verdad es que nos convertimos en auténticos animales donde el cerebro no tiene función de raciocinio, lo mires por donde lo mires.

Estoy cabreada y me guardo hasta insultos, y no sólo es lo que escriben los periódicos o cuenta la televisión, es también lo que veo a mi alrededor. Esa falta de educación, de menosprecio hacia las mujeres, esos celos infundados, las manipulaciones que ejercen o que prime el sentimiento de pertenencia, sobre todo lo demás. Parece que pertenecer al sexo femenino es un defecto de la humanidad y por ello las agresiones físicas, psicológicas y sexuales están a la orden del día.

En ocasiones, el miedo, la vergüenza están presentes, pero somos seres humanos, al menos yo, independientemente de mi sexo. No tengo porqué ser válvula de descarga de energía, por parte de otras personas ni una herramienta de desahogo sexual, ni mucho menos la respuesta a las gentes que no saben asimilar un no. En serio, ¿esto no va a parar?

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20 comentarios en “MUJERES…

  1. lafolino dijo:

    Estoy muy enfadada con esta causa. ¿Adivinen qué? NOS PERJUDICA.

    Hablar de violencia contra la mujer, de femicidios es ignorar que vivimos en una sociedad violenta. Somos nosotras las que educamos a los varones. ¿Cuándo nos haremos cargo de que las fuerzas militares, las policías, el uso de armas, los delincuentes, el maltrato familiar y tantos etcéteras tienen su origen en una mala formación desde la infancia? Culpamos a los hombres y eso nos disminuye como personas. Conozco mujeres que mienten, que ejercen doble moral y que manipulan a sus maridos, sus amantes, sus hijos. Muchas veces los toman como rehenes. Se prostituyen por dinero o poder. Valoran más el éxito económico que el moral. Conozco mujeres poetas que soban el lomo de sus superiores (hombres machos, homosexuales o lesbianas o lo que sea, porque no es cuestión de elección sexual sino de sumisión).

    La mayoría de los empresarios es varón pero la mayoría de las consumidoras compulsivas con tarjetas de crédito o efectivo es mujer. Logramos superar la marca universitaria, ponernos a la par, en Argentina se consiguió una extraordinaria ley de cupo parlamentario (ahora serán 50% -veníamos de un 30% que festejamos como un éxito- de las listas y los nombres van alternados para no quedar sin chances de entrar al Congreso).

    En mi país, esta causa global que parece propia de la economía de diseño para que nos quedemos fuera del sistema, la han cooptado políticamente partidos de izquierda que se llaman progres. Sin embargo, tuvimos una presidente mujer, que se subió a la carreta y dijo que “Ella convocaba”. Vergonzosamente, dio orden a los diputados de su partido para que hicieran paro durante una hora, justamente cuando se votaban leyes cruciales como la del arrepentido (para delitos de corrupción), la de paridad en el cupo femenino, y otras que no viene al caso comentar, pero igualmente importantes para la República). Las leyes igual se aprobaron. Son pocos los que quieren volver al caudillismo de la dedocracia.

    ¿Por qué planteo esto, que suena antipático con mis congéneres? Porque estoy viendo a futuro y el beneficio es menor que el perjuicio. ¿Por qué tolerar el maltrato de un hombre en tiempos de “divorcio express” cuando no directamente de concubinato. Tenemos libertad sexual para usar la ropa que nos gusta, para elegir compañeros sexuales, activa e insuficiente participación en muchos puntos impensables hace un siglo.

    Les ruego NO RETROCEDER. Por supuesto que si nos vestimos provocativamente y nos dicen un piropo, bienvenido. No como el disparate de considerarlo violencia sexual. Si por usar ese mismo atuendo intentan tocarte o violarte la ley debe actuar sin miramientos. Cuidado porque se la está desvirtuando: escucho que muchas presentadoras de radio se quejan porque “la palabra de una mujer no alcanza”. Y debo decirles que es verdad. No alcanza. Hay que tener pruebas, porque si la sola denuncia fuera evidencia estamos listas para que nos exterminen de la sociedad participativa.

    Imaginen este escenario: Un empleador debe contratar a un profesional para un cargo relevante y hay dos candidatos: varón y mujer (ambos igualmente calificados, o quizás, la mujer más, porque todo nos cuesta el doble), ¿a quién elegiría a sabiendas de que en cuanto ella se siente en su oficina podrá decir que su jefe la acosó sexualmente sin prueba alguna más que su testimonio?

    Sí, señoras: nos quieren sacar del sistema hace tiempo. El desempleo no lo corrigen con eficiencia ni los capitalismos admitirán que es tiempo de reducir la jornada laboral, en mérito a la reducción de tareas que nos brinda la tecnología. Los políticos lo quieren hacer con nosotras, sacándonos del mercado, porque las guerras cada día son más repudiadas por la comunidad y no genera empatía en los votantes. Ahí sí necesitaron mano de obra barata y no dudaron en cambiar su machismo por ganancias.

    Tengamos prudencia con este tema. No nos subamos -otra vez- al periodismo del relato. Volvamos al Derecho que nos brinda las herramientas para exigir, ser resarcidas.

    Un caso y termino: Una chica de la tele, hija de una vedette en decadencia, tuvo un novio, también hijo de un actor cómico y una vedette. Llenaron los pasquines con su romance, su convivencia, y después con su separación. Para seguir hablando de ese tema hicieron fotos de violencia doméstica por ambas partes (por no discriminar). La chica consiguió del juez interviniente (no sé si esta noticia fue verificada o solo promocional) una perimetral para que su expareja no se acerque. Después de tanta difusión LOS DOS entraron a un programa con (lamentablemente) mucho rating televisivo Bailando por un sueño, y conviven bajo el mismo techo de la productora, varias horas al día.

    Para ir concluyendo, rubia: Nosotras somos sensibles a las causas justas. ¿Hay hombres que matan a sus mujeres? SÍ. SON CRIMINALES. También -menos pero hay- mujeres que matan a sus hombres, o los mandan al ejército a defender el patrimonio que les permitirá vivir repantigadas y felices, o dicen que sus hijos “están trabajando” cuando venden drogas o salen a robar para conseguirlas.

    Cierro con unos versos de León Felipe:

    SÉ TODOS LOS CUENTOS

    Yo no sé muchas cosas, es verdad.
    Digo tan sólo lo que he visto. Y he visto:
    Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
    que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
    que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
    que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
    y que el miedo del hombre…
    ha inventado todos los cuentos.

    Yo no sé muchas cosas, es verdad,
    pero me han dormido con todos los cuentos…
    y sé todos los cuentos.

    Lu

    Le gusta a 3 personas

    • La Rubia dijo:

      Comparto lo que dices y el inicio de todo es la falta de respeto y educación. Escribí la entrada porque al pasear por el parque, un chico dio unos empujones de muy malas maneras, e imagino que no fue la primera vez. Lo que más me atañe es mi entorno cercano y que tenga la seguridad de que ningún “CABRÓN” me siga a casa porque piense algo, que se lo produce su trastorno mental. No hay respeto a los demás, y poco a uno mismo, es lo que más me jode. De ahí deriva todo lo demás. Y si, muchos cuentos suceden en nuestra sociedad. Saludos

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    • Poli Impelli dijo:

      Más de acuerdo imposible. Lo de “la muñeca Barbie y Fede” no tiene nombre. Lo de las votaciones en Congreso fue vergonzoso, y lo que nosotras podemos “oler” acá a toda hora, del otro lado del charco no se siente ni se “toca”. Entiendo tu punto, vivo en el mismo país donde la sumisión está a la orden del día, y no caben dudas que “a la cuna del hombre la mecen los cuentos”. 😉
      Saludos!

      Le gusta a 1 persona

  2. Poli Impelli dijo:

    Menos mal que tú te guardas algunos insultos, porque en mi descargo sí estarán.
    La falta de respeto y la violencia están a la orden del día, sin embargo, todo empieza “en casa”. Creo que no va a parar, en tanto y en cuanto no nos hagamos responsables (todos) del lugar en donde nos ubicamos, como Mujeres y como Hombres.
    Miles de abrazos!

    Le gusta a 2 personas

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