PERSONAS TÓXICAS…

Las personas tóxicas están presentes en nuestras vidas, en algún momento de nuestra existencia aparecen este tipo de personajes, que alteran nuestras rutinas y a veces, incluso nos cambian. Esas personas existen, por lo que debemos estar atentos a señales para alejarnos de ellas, lo más pronto posible.

Esas personas suelen hacer daño, provocar miedos, atacar, manipular, ser egoístas, culpar de su mal a las personas de su alrededor, porque ellos nunca tienen responsabilidad sobre su vida.

Todo ello acompañado de un victimismo enorme, son un yo permanente, sin contar con los demás. Para colmo se quejan de todo, pero son incapaces de realizar ningún cambio  para adaptarse o para cambiar algún aspecto de su vida. Dicen que el resto se adapte a ellos y no hacen nada.

poison-576608_1280

pixabay.com

Las personas tóxicas tienen envidia y celos de todo y de todos, madre mía, que afán por igualarse con todo el mundo, por conseguir lo que los demás tienen, por vivir una vida que no es la de ellos. Para ello mienten, ocultan cosas, manipulan a los demás, son hirientes, se creen con la razón en todo, inflexibles y se quejan, se quejan mucho…

Y ojo, que también las personas tóxicas muestran pasividad, son lobos con piel de cordero. Como digo yo, son personas que venden lástima, pero con gran capacidad para criticar y quitar la energía a los de alrededor porque ellos no hacen nada y tú cargas con todo.

Deberíamos  vivir de forma agradable pero está visto que no, la cordialidad no está de moda y es una pena. Muchas veces nos vemos obligados a relacionarnos con gente non grata, que nos ponen de los nervios, toca respirar hondo y capear el temporal. Alejarnos de esas personas tóxicas o enfrentarnos a ellas, de manera efectiva,  es la tarea principal.

Hay que  tomar perspectiva, positivizar, usar comunicación asertiva. Utilizar la buena educación, el respeto y la sonrisa, actuar en consecuencia para lograr unos buenos resultados. Utilizar estrategias para tranquilizarnos, descargando las tensiones que nos produce relacionarnos con ellas. No tomar en consideración lo que nos dicen, evitando el enfrentamiento directo. Como dice un dicho, “habla cucurucho, que no te escucho”.

Y si trabajamos nuestra autoestima, la gente tóxica no tendrá cabida porque no atraeremos a ese tipo de personas, ya que no tendrán nada que hacer con nosotros. Si nos queremos y valoramos, todo resuelto.

Anuncios

Si te apetece comentar...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s